Pero ¿por qué he nacido con estas marcas? ¿Por qué duelen tanto si son sólo palabras? preguntó Meda desesperado.
¿Acaso las palabras no duelen cuando se pronuncian para herir?
Sí, pero duelen en el alma, en el corazón Esto es diferente. El dolor físico es real. Y tan brutal
Meda, un joven humano marcado desde su nacimiento con unos incomprensibles símbolos impresos sobre la piel, sueña…





