Era difícil no encapricharse de Nathan Forrest. El jefe de Meg era guapo, rico y encantador. Sin embargo, ella estaba dispuesta a ocultar sus sentimientos. Nathan era una persona muy estricta y no quería relaciones amorosas en el trabajo.
Pero Nathan le pidió un favor al que no se podía negar. Tenía que acompañarlo un fin de semana a una fiesta familiar para que su madre dejara de buscarle novia. …





