La condición era que el amor no entrara en el juego
Sienna Wainwright pasó una noche apasionada con el magnate Rafe Lombardi y al día siguiente él la echó sin ceremonias de la habitación. Sienna esperaba no ver nunca más a ese arrogante donjuán. Pero seis semanas después el mundo cambió irreversiblemente para ella
Descubrió que Rafe no era sólo un multimillonario, sino el príncipe de Montvelat…





